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21 de abril de 2020

La integración del inmigrante: una cuestión más allá del idioma

En la siguiente entrada hablo de las complejidades que se ignoran a la hora de discutir sobreT el tema de la integración del inmigrante. Aspectos como la capacidad de resilencia o también denominada "GRIT" por la investigadora Duckworth, y la creación de conexiones sociales, son presentados en el siguiente enlace LA INTEGRACIÓN DEL INMIGRANTE





7 de octubre de 2019

El rol de la cultura de herencia en el desarrollo de la identidad de mis hijos

Definiciones introductorias

Identidad


La identidad es el resultado de nuestra reflexión sobre nuestro yo en función de nuestra biografía. Esta reflexión, según Giddens, es continua a través del tiempo: quien soy y quien estoy siendo en relación con el entorno.

Los procesos sociales en que lo que estamos inmersos nos entregan gran parte de nuestra auto-imagen. Los otros nos entregan relatos de quienes somos. Relatos que pueden ser coherentes o contradictorios entre ellos. También estas narraciones externas pueden ser coherentes o contradictorias con la reflexión individual que tenemos de nosotros mismos. 


Entonces, a medida que vayamos adquiriendo nuevas experiencias, la identidad también va teniendo una historia a través del tiempo. Taylor explica esta historicidad de la identidad llega a sobrepasar nuestras memorias individuales: “para tener un sentimiento de quienes somos, debemos poseer una idea de cómo hemos llegado a ser y de adónde vamos”. 

Barend van Liempd


Identidad y territorio

Toda identidad es situada en un territorio en el que nosotros nos volvemos un actor social. 

Cada individuo tiene un espacio que se fue conquistando por sus acciones. Pero lo que hacemos o llegamos a hacer en la sociedad está limitado también por los sujetos que comparten ese mismo territorio que favorecen, restringen o condicionan. Esta identidad situada resulta de un ejercicio continuo del sujeto de interpretar: sus condiciones de acción; su manera de proceder frente a estas condiciones; para luego interpretar y re-significar su entorno.

Identidad y pertenencias

La identidad se construye a través de las pertenencias por las cuales circula el sujeto – sean próximas o lejanas, volátiles o permanentes. Los otros entonces definen las posibilidades de enriquecimiento de su identidad, ya que al tener más experiencias compartidas con otros, mayor es la expansión de su identidad.

Luego, el sujeto tendrá el ejercicio reflexivo de seleccionar lo que desea integrar a su identidad y lo que desea eliminar o lo que desea transformar. Esta evaluación tiene el fin de mantener la coherencia y la singularidad de su identidad (Bajoit). Como indica Bruner "el Yo, utilizando su capacidad de reflexión y de imaginar alternativas, rehuye o abraza o re-evalúa y reformula lo que la cultura le ofrece".

Barend van Liempd

El rol de la cultura de herencia en el desarrollo de la identidad

¿Cómo pretendemos que nuestros hijos crezcan íntegramente si desconocen parte de su historia familiar y cultural? ¿Cómo pretendemos que ellos comprendan nuestros sentimientos, decisiones y preferencias como padres si no les transmitimos nuestras memorias, historia y cultura?

Sabemos que la falta de comprensión y/o ausencia de los orígenes guarda relación con trastornos de conducta y personalidad, aislamiento, ansiedad social, y dificultades para establecer relaciones afectivas. Por ejemplo, los niños que han crecido sin la figura paterna y que cuyas madres han decidido por diferentes razones esconder la identidad / historia del padre a sus hijos, han mostrado efectos muy particulares en la adultez: constante búsqueda y reafirmación de su identidad; sensaciones de inferioridad, aislamiento social; cuestionamientos de años sobre quién y cómo sería esta figura ausente; y qué rasgos ellos habrían heredado de él, a qué historia familiar pertenecerían, entre otros. 

De manera semejante, la falta de integración a una cultura de herencia, cuyo canal principal de transmisión es el lenguaje, podría afectar principalmente en la relación entre hijos y padre/madre hispanohablante; además de afectar en la racionalización de ciertas pautas conductuales – inconscientes – de sí mismos.  Es decir, por un lado, el hablante de herencia debe convivir con diferentes pautas culturales, las de al interior de la casa como las de la sociedad de afuera. Ambas deben ser comprendidas por él/ella para mantener una buena convivencia. Si no hay esta comprensión, es muy difícil que sostengamos a largo plazo una buena relación con nuestros hijos, ya que no sabrá el trasfondo de nuestras opiniones y decisiones. Es más, sostener una cultura en su modo más original en el extranjero es muy difícil, por lo que al hablante de herencia le será un poco arbitrario el porqué los padres adoptan ciertas pautas culturales del país de residencia y porqué otras no;  o el porqué estas pautas de sus padres son incluso diferentes a las de su familia hispana. 

Por otro lado, los rasgos propios de una cultura, por estar socialmente adquiridos, ya sea por instrucción o imitación, dan origen a un proceso de reconocimiento personal ante un marco de interacción de un grupo social determinado, lo que llamamos comúnmente como “identidad”. Si este aprendizaje cultural se ve truncado de algún modo, por supuesto tendrá repercusiones en el desarrollo de la identidad o, mejor dicho, de las “dimensiones identitarias” que coexisten en el hablante de herencia. 

Barend van Liempd

Pero, ¿Cuál es el rol de la lengua en todo lo descrito? El español en este caso, es la herramienta, el canal y el puente que nos une al mundo hispano y sus culturas particulares. Las ideas y las percepciones que tenemos en nuestra cultura para comprender el mundo se transmiten a través del lenguaje: sus refranes, dichos, tradiciones, literatura y arte. 

“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo” dijo Ludwig Wittgenstein, por lo que entre más pobre o nula sea la adquisición de la lengua, más pobre o nulo será el mundo heredado. 

Barend van Liempd



12 de septiembre de 2019

Lengua de herencia ¿Cómo se lo explico a mis hijos?





Más de alguna vez me han preguntado "¿Cómo le puedo enseñar a mi hijo el concepto de lengua de herencia? es algo muy abstracto para los niños pequeños". 

Mi respuesta siempre es la misma: depende de la edad y mientras más pronto tenga interiorizada la idea de que en él o ella conviven dos culturas, es mejor.  


El primer paso es informarte tú como padre o madre sobre el tema. Cuando tengas la película clara, podremos buscar el mejor camino para mostrarle a tus hijos la manera de vivir como hablantes de herencia. Si todavía no has leído sobre ¿Qué es una lengua de herencia? te invito a revisar mi post anterior origenhispano.com

Ya desde los dos años, cuando comienzan a construir su vocabulario, puedes hacer juegos lúdicos con tu hijo(a) sin necesidad de explicar "un concepto". La idea es que ese "concepto" de lengua de herencia se convierta en una realidad cotidiana y un hábito de vida. Sí, un buen hábito de vida es cultivar su curiosidad de niño mostrándole diferentes aspectos de tu lengua y cultura mediante el juego (y no como una lección). 

Hay varios ejemplos que en el futuro vamos a desarrollar en este blog y en mi canal www.youtube.com. Uno interesante es el que explicaré a continuación, el cual corresponde a niños entre 1 a 3 años: 

etapa 1: cuando el niño(a) solo apunta los objetos que quiere

En esta etapa, uno como padre o madre no siempre debe darle lo que pide directamente, más bien, si te apunta la mermelada hay que preguntarle "¡Ah! ¿Quieres la mermelada?". Incluso podemos hacernos los desentendidos y preguntar por otros objetos para que así el niño(a) pueda distinguir la mermelada de la margarina. 

etapa 2: cuando el niño(a) repite y asocia la imagen con el sonido de la palabra (esta actividad tiene que ver con la foto de este post)


Instrucciones:

(1) tener dos cajas de diferente color, adorno, etc. Incluso las puedes hacer con tus hijos como una actividad extra, y las puedes diseñar tan lindas y especiales como gustes. La idea es que las cajas representen cajas de tesoro. 
(2) En cada caja vas a poner una foto de la persona representativa de cada idioma (en mi caso, mamá para el español, papá para el neerlandés). 
(3) y vas a guardar tarjetas con dibujos de objetos (yo misma hago los dibujos con mi hijo, de otra forma es insostenible tener que buscar una imagen e imprimirla cada vez). 
(4) siempre tienes que hacer el mismo dibujo para las dos cajas. 
(5) en familia hacen el juego: el niño saca un papel, dice la palabra según el idioma que corresponda con la caja, luego el niño busca la misma imagen en la otra caja y debe decirla en el otro idioma.  

Así, sin definiciones, le muestras a tus hijos que hay dos palabras para un mismo objeto. Además, practicarás con ellos a asociar objetos iguales. 




etapa 3: cuando el niño ya ha construido un vocabulario básico

En mi caso, hubo un momento en que comencé a darme cuenta que mi hijo conocía muchas más palabras en español que en neerlandés y no me gustó. Quería que él fuera capaz de pedir agua, decir que tenía frío o hambre en la guardería. Así que remecí a mi marido para que fuera más consciente del asunto y comenzamos este juego:

Durante los momentos en los que captaba la atención de mi hijo, en la mesa o en el auto, comenzamos así: "para mamá eso es un vaca... ¿Y para papá, opa y oma (abuelo(a))?..." entonces mi marido repetía la palabra en su idioma. Así mi hijo fue relacionando cada persona de su círculo cercano con su idioma. 

Después solito, mi hijo me preguntaba "¿Para mamá?", luego "¿Para papá?", etc... y finalmente me decía "¿Para mí?"... y yo le contestaba "las dos palabras: X y Z". 


Un interesante dato que nos da la literatura es que mientras más exposición tiene un niño a una lengua, mejor será su adquisición. Cuando leía eso pensé que se refería a un efecto a largo plazo. Pero he visto en niños pequeños, y en mi hijo, que su elección de idioma varía cada semana, incluso días. Por lo general, cuando los niños pasan más tiempo en la escuela, llegan a casa hablando más el idioma de donde reside. Si pasan más tiempo en casa, pues les da por hablar español. Eso es normal, y es normal que a veces mezclen los idiomas. Poco a poco se acostumbrarán a cambiar automáticamente según la persona con la que estén. 

En nuestro siguiente post les dejaré un cuento para niños que trata de explicar la lengua y cultura de herencia de manera muy simple. 

¡No se lo pierdan!





9 de septiembre de 2019

¿Qué es una lengua de herencia?

pintura en oleo
por Catalina Chamorro
Introducción

Hoy les expondré los cinco puntos más relevantes para describir el término de lengua de herencia. Así podrás explicarles tu situación a todos aquellos curiosos que te preguntan sobre tu situación en el extranjero, y también, a tus familiares que quedan en tu país de origen y que quieren saber cómo educarás a tus hijos. 


Si todavía no sabes de qué se trata este blog, revisa nuestro post introductorio:



1. Una lengua de herencia es aquella que se desarrolla fuera de sus fronteras territoriales, y que convive con otra(s) lengua(s) y otra(s) cultura(s):

Les doy el caso de Bélgica. Este país se podría describir como un país aeropuerto, muchos vienen de paso, muy pocos llegan con la idea de quedarse, simplemente buscan educarse, trabajar un rato, aprender idiomas y luego marcharse para seguir "la vida normal". Claro que esto tiene sus desventajas de las hablaré en otro momento, sin embargo, la gran ventaja es que todos nosotros, los expatriados, nos nutrimos de diferentes culturas, idiomas y tradiciones, por lo que este contacto crea una nueva forma de socialización, siempre muy diversa. De manera que el español de lengua de herencia que se desarrolla aquí en Bélgica, es totalmente distinto al español que se genera en Estados Unidos. 

2. Para recibir una lengua de herencia, es decir, ser hablante de herencia, debes alguna conexión familiar con dicha lengua, en este caso, el español:

No importa si el niño(a) haya nacido en territorio de país hispánico y luego se hubiera trasladado al extranjero, o si el niño(a) nació en un país extranjero de un padre o una madre hispanohablante. Así entonces, a los inmigrantes se les divide en aquellos de primera, segunda y tercera generación. Dos datos interesantes al respecto:

- según la literatura, se dice que es muy raro que la lengua se mantenga más allá de la tercera generación. 

- es más probable que la lengua se transmita de manera efectiva si la madre es la hispanohablante, ya que los padres, entre otras razones, gastan menos tiempo con sus hijos.

3. La lengua de herencia se desarrolla en contextos restringidos:

Por lo general, los hablantes de herencia desarrollan su español en un contexto familiar, por lo que la falta de exposición a situaciones sociales diversas hace que la adquisición sea más difícil, tengan diferentes problemas de habilidades lingüísticas y comunicativas. Sin embargo, varios estudios muestran que tener una comunidad hispanohablante en el extranjero es muy positivo para los niños, ya que crecerán con otros niños en igual situación y podrá hablar español con otra gente, no solo con sus padres. Se ha descrito cómo estas comunidades se generan alrededor de la iglesia que, comúnmente, tiene a un sacerdote hispanohablante. Todos entonces se reúnen no solo para las ceremonias religiosas, sino también para otras celebraciones tradicionales. 

4. La lengua de herencia aparece sin un orden lógico de aprendizaje:

Los hablantes de herencia tienden a presentar un desorden de aprendizaje. Son niños que pueden ser capaces de generar una oración estructuralmente compleja, pero al mismo hacer errores muy comunes. También presentan habilidades variadas. Algunos comprenden pero no hablan; otros comprenden, hablan, pero no escriben; otros escriben más de lo que hablan, y así, la gama es extensa. 

5. La identificación cultural depende del nivel de manejo de la lengua de herencia:

Los estudios sobre el tema sugieren que a mayor seguridad con el dominio del idioma, mayor será el lazo que une al hablante con su cultura de herencia. Parece ser una correlación un tanto obvia. Sin embargo, lo interesante de preguntarnos como padres es si postergar o no la enseñanza del español a nuestros hijos, ya que mientras más pase el tiempo, más difícil, vaga y lejana será la identificación de nuestros hijos con la cultura hispana. 

Teniendo clara la definición de lengua de herencia, estamos preparados para nuestro siguiente tema sobre cómo explicarles a nuestros hijos lo que es una lengua de herencia de manera fácil y didáctica. 


¡No te lo pierdas!